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Tema de la semana




BIOGRAFÍA DEL SIERVO DE DIOS, P. CESÁREO GIL
Con motivo a los 25 años de su defunción (14 de octubre 2022)

El pasado 22 de septiembre su Eminencia Cardenal Baltazar Porras inició la Fase Diocesana constituyendo el Tribunal eclesiástico conformado por cuatro oficiales de procedimiento para la Causa de Beatificación y Canonización del hoy Siervo de Dios, P. Cesáreo Gil. Con el inicio de esta fase, se comenzará con las sesiones de los testigos para determinar si esté, vivió las virtudes de manera heroica y goza de fama de santidad para ser elevado a los altares y sirva de modelo para mayor Gloria de Dios. Pero...

¿Conocemos quien fue este sacerdote que murió hace ya 25 años un 14 de octubre y que queremos dar gracias en esta Eucaristía por todo su trabajo, entrega y amor en estas tierras venezolanas y en la Iglesia entera?

CESÁREO GIL ATRIO nació en la Provincia de Orense - España, el 14 de mayo de 1922. Sus padres, Odilo Gil Sousa y María Atrio Calvo tuvieron doce hijos. De este ramillete de hijos que Dios les dio, salieron cuatro sacerdotes, dos señoritas, y cinco padres de familia. Cesáreo fue el penúltimo hijo y recibió el sacramento del Bautismo un día después de su nacimiento, el 15 de mayo de 1922.

A los 13 años ingresa en el Seminario de Ervedelo (1935) superando holgadamente desde el ciclo de Humanidades, la carrera de Filosofía en el Seminario Mayor de Orense hasta llegar el momento de ingresar en la Pontificia Universidad de Salamanca en 1942, se gradúa en Sagrada Teología con la calificación «Magna cum laude»; fue ordenado Presbítero el 01 de marzo de 1947. El 16 de Julio de 1947, ingresa en la Hermandad de Sacerdotes Operarios Diocesanos del Corazón de Jesús, desde donde vivió y ejerció sus cincuenta años de fecunda vida ministerial y sacerdotal.

De 1947 a 1953 fungió como profesor y formador en los seminarios de Alcorisa, Murcia y Zaragoza. En 1952 se diplomó Humanidades Clásicas, mención latín en la Universidad Pontificia de Salamanca. De 1953 a 1959 ejerció su ministerio en Tuy-Vigo. Allí se especializó en Ejercicios Espirituales y Cursillos de Cristiandad. Ejerció simultáneamente la docencia y la investigación histórica. En 1957 fue nombrado miembro correspondiente de la Real Academia Gallega.

El P. Gil se ofreció para trabajar en América, en marzo de 1959 fue destinado por sus Superiores específicamente a Venezuela, su preocupación se centró en hacer de los evangelizados, evangelizadores. así comienza su labor relacionándose con sus conciudadanos españoles, a quienes apoyó en cárceles y hospitales. Como Dios inspira siempre a sus ministros, Dios le animó a trabajar a través de Cursillos de Cristiandad, Movimiento Eclesial iniciado en España.

Al poco tiempo de su llegada a Venezuela, el Padre Gil se convirtió en el iniciador del Movimiento de Cursillos de Cristiandad en Venezuela, logrando con la asistencia del Espíritu Santo, y la tenacidad que lo caracterizaba, la conversión de innumerables hombres y mujeres, su posterior participación en las Parroquias, nutriendo a otros Grupos Laicales, y con ello la consolidación de un Movimiento Eclesial, kerigmático y pujante, cantera de muchas vocaciones. De sus 50 años de vida sacerdotal, 38 los dedicó al MCC en Venezuela.

El 20 de agosto de 1959, inició los Cursillos de Cristiandad en la ciudad de Caracas extendiéndolo progresivamente a todas las Diócesis del País. Desde esa fecha hasta 1991, fue Asesor Arquidiocesano en Caracas y Asesor Nacional en Venezuela. Su trabajo apostólico se propagó por todo el Continente. Como Asesor de la Oficina Latinoamericana de Cursillos de Cristiandad (1972-1976) dirigió la publicación de las Ideas Fundamentales del Movimiento de Cursillos. Fue Asesor del Organismo Mundial de Cursillos de Cristiandad (1986-1990).

Sus múltiples actividades espirituales no le quitaron la fuerza y el empuje para emprender obras de apoyo visibles, materializadas en la adquisición de terrenos para acometer la construcción de Casas de Cursillo y de retiro, un Seminario, Parroquias, una Editorial y seis Librerías Humano Cristianas (PHC); obras todas que permanecen como patrimonio de la Iglesia y de la Sociedad Venezolana.

 El P. Gil apegado a la verdad, puso su mayor empeño en dar a conocer y defender contundentemente, el pensamiento pontificio y la doctrina del Magisterio de la Iglesia, para que fuese comprendida por el laicado venezolano formado y comprometido y como prolijo escritor, dejó un gran legado que permanece a través de su pensamiento en numerosos libros, documentos apostólicos, artículos de revistas y periódicos. Su gran obra fue, y sigue siendo, el haber iniciado, mantenido, dirigido e impulsado el Movimiento de Cursillos de Cristiandad en Venezuela y, desde Venezuela, en el mundo.

Los frutos de la inmensa labor apostólica del P. Gil, se levantan como testimonio claro de la grandeza de su corazón, a favor de la Iglesia, desde la Hermandad de Sacerdotes Operarios Diocesanos del Sagrado Corazón de Jesús y el Movimiento de Cursillos de Cristiandad. Labor que siempre obtuvo la bendición de dos eminencias, José Humberto Cardenal Quintero y José Alí Cardenal Lebrún; así como la aprobación y el estímulo de la Conferencia Episcopal Venezolana y de Rectores de la sociedad.

En sus palabras y obras, en su vida toda, brilló la luz del Señor. Siempre fue un sacerdote de intensa oración y sacrificio, apóstol infatigable por la causa de Cristo. Su abnegación fue evidenciada heroicamente en los últimos años de su vida, afectado por varias dolencias, intervenciones quirúrgicas y la enfermedad de Parkinson, viviendo episodios extremadamente difíciles ofreciendo todo como dádiva de amor y sacrificio a Dios por la santificación de las almas. Un verdadero testimonio de oración, purificación, extremo sacrificio sin quejas, una gran sensibilidad de no ofender a Dios. Decía: “Esta enfermedad como toda enfermedad puede ser una bendición de Dios, aceptada con la humildad de Cristo sufriente, pero no marcan el final”. “Estas horas de oscuridad, de silencio y de absoluta incapacidad hasta para pensar deben servirme para purificar mis pecados y para colaborar con Jesús en la salvación de las almas”.

Su determinada decisión de hacer la voluntad de Dios y su afán por extender el Reino de Dios, lo motivó a emprender múltiples tareas, asumir riesgos, enfrentar retos, vencer dificultades para presentarse a Dios con las manos llenas, porque siempre supo que no estaba destinado a salvarse solo. Solo Dios sabe los dones y talentos que dio al P. Gil y que él en su querer y obrar multiplicó y sumó para su Reino.

El padre Cesáreo Gil, falleció el 14 de octubre de 1997, en la ciudad de Caracas, habrá oído la invitación que le hiciera Nuestro Señor: Ven siervo bueno y fiel, entra a gozar de la dicha de tu Señor”. Sus restos mortales permanecen en la Parroquia, sepulcro permanentemente visitado, en peregrinación comunitaria muchas personas rezan con la estampa la oración de intercesión. Son muchas las huellas que muestran el legado de santidad del P. Cesáreo Gil Atrio, Apóstol del laicado y las vocaciones.

CRONOGRAMA DEL PROCESO DE BEATIFICACIÓN DEL P. GIL

·         En febrero de 2019 se creó el Comité Ejecutivo de la Causa.

·         El 8 de junio de 2019, en la Parroquia María Madre de la Iglesia, se realizó una celebración Eucarística, presidida por actor de la Causa, S.E.R. Cardenal Baltazar Porras, quien anunció oficialmente el inicio de la Causa.

·         En julio de 2019 en Asamblea Ordinaria de la Conferencia Episcopal Venezolana, los Sres. Obispos aprobaron unánimemente el inicio del proceso.

·         Postulación: El 05 de marzo de 2021, S.E.R. Cardenal Baltazar Porras y la Dra. Correale, presentaron un informe sobre la vida y las virtudes del P. Cesáreo Gil Atrio, solicitando la autorización para iniciar el proceso de canonización, al Cardenal Marcello Semeraro, Prefecto de la Congregación para la Causa de los Santos de la Santa Sede.

·         Siervo de Dios: El 24 de noviembre de 2021, la Santa Sede emitió el Decreto Nihil obstat (nada se opone), el Obispo diocesano dicta el Decreto de Introducción de la Causa del ahora Siervo de Dios.

·         Fase Diocesana: El pasado 22 de septiembre de 2022 su Eminencia el Cardenal Baltazar Porras inicio a la Fase Diocesana constituyendo el Tribunal eclesiástico para la Causa de Beatificación y Canonización.

Hagamos eco de esta alegría para la Iglesia y unámonos en oración intensa por este proceso.

1 comentario:

  1. En este año jubilar del Siervo de Dios (14 de mayo 2022 - 14 de mayo 2023), seguimos animando a que se realicen en distintas parroquias de nuestra Diócesis celebraciones Eucarísticas con motivo a los 25 años de su partida. Así dar a conocer al Siervo de Dios Padre Cesário Gil Atrio por la iglesia entera.

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